NATURALEZA: UN PARAÍSO PARA EL DESCANSO
Gualeguaychú es una invitación permanente al descanso.
La geografía llama al descubrimiento y a la contemplación de ríos, arroyos, bosques, aromitos, ñandubayes, sauces y ceibos que conforman cautivantes paisajes.
A un paso del ruido de la ciudad está el parque Unzué, de 120 hectáreas de extensión, que aguarda tras el ex-puente La Balsa (hoy Méndez Casariego).
El Parque Chico tiene clubes náuticos donde existen amarras y servicios para embarcaciones, lugares de pesca -actividad que se desarrolla todo el año-, juegos infantiles, áreas de recreación y servicios. En el sector grande, de paisajes mas tupidos y vegetación autóctona, se encuentran espacios específicos para deportes: el Club Hípico, el Velódromo, el Kartódromo, Club Carpinchos,
la Pista de la Salud y el Centro Recreativo (CEC), que se ven favorecidos por este incomparable marco natural, que además es zona de picnic y un lugar especial para la práctica de caminatas.
El lugar cuenta con alquiler de caballos y bicicletas, y ofrece la laguna del Parque, donde los más chicos pueden interactuar con la fauna del lugar (patos, nutrias y ñandúes, entre otros) bajo la atenta mirada de los guardaparques.
El paseo de la Costanera, construido hace setenta años, es la mejor vidriera silenciosa de ríos y de verdes. Esa tentación natural espera a unas pocas cuadras del centro de la ciudad.
A todo esto se suma la variedad en balnearios y campings que ofrece
la ciudad sobre el río Gualeguaychú y sobre el río Uruguay el balneario Ñandubaysal, que espera con selvas en galería, con la posibilidad de observar carpinchos, vizcachas, ciervos, ñandúes y más de 250 especies de coloridas aves. |